Franky nació en un laboratorio muy particular, donde una chispa de energía transformó piezas, costuras y mucha imaginación en un monstruo dispuesto a divertirse. Aunque su apariencia puede parecer aterradora, su única misión es acompañar a tu peludo entre mordidas, carreras y momentos llenos de emoción.
En su interior incorpora un pito que despierta la curiosidad de tu perro y mantiene su atención durante el juego. Además, está elaborado con una doble capa interna de tela que contribuye a una mayor durabilidad.
Supervisa siempre a tu peludo mientras juega y suspende el uso del juguete si presenta daños visibles o partes sueltas.
Cada juguete Verný está diseñado para crear momentos de diversión, compañía y felicidad junto a tu perro. Además, una parte de tu compra se destina a apoyar iniciativas de bienestar animal.